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El porqué la historia

Es una historia de vida que, ojalá disfrutes, y que de ella aprendas algo. =)

«Be yourself; Everyone else is already taken. «

— Oscar Wilde.

Este es el prologo del libro de vida de Joy. Espero que disfrutes la lectura.

DISCLAIMER: cualquier parecido de lugares o de nombre son pura coincidencia. Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las personas.

Prólogo

¿Como puedo poner mis pensamientos en orden? Creo que mi vida siempre ha sido un caos…aparentemente desde que nací; no solo incluye a Oliver, a Jonás, Victor, Gabriel o Renato…. siempre he tenido cerca a muchas personas que se han tornado significativas… ¡Aunque Jonás aún se disputa el título de “amor de mi vida” y el sexo con el era grandioso!, aunque Oliver también tendría ese título… Pero Victor tiene también una parte de alma gemela, y también el sexo con el es…¡algo divino!… Gabriel únicamente es pasión, pero si tenemos algunas cosas en común… Renato es un ángel, y siempre lo ha sido, pero le falta ese je ne sais pas quoi….

Iniciare mejor esta historia a partir de mí. ¿Como llegue a este embrollo?

Mi nombre, de lo mas común, lo dejaremos en Joy. Nací hace 36 años, en un bonito martes por la tarde (eso explica porque odio levantarme temprano). Hija sándwich, relegada, olvidada porque la mayor pues… es la mayor y el menor porque… es el menor. Mis padres, un hombre trabajador, pero con un carácter explosivo; una madre sumisa, buena, presente, ponedora de reglas.

Mi infancia transcurrió al lado de mi familia sin ningún sobresalto. Solo algunos exabruptos por parte de mi padre y sus arranques explosivos, seguidos de los llantos de mi madre. ¿Yo? Alumna promedio, con algunos destellos, desde aquel entonces, de no seguir la línea marcada. Si mi padre decía: ¡has esto! Yo siempre preguntaba: “¿por qué?” y … normalmente no obtenía respuesta mas que una bofetada o un pellizco, pero bueno. Siempre he gustado de hacer, como dice Chabela Vargas, lo que se me da mi chingada gana.

Como buena niña, curse primaria, secundaria (que fue un desastre), y una carrera técnica. Pero en estos intermedios, se dieron varios sucesos personales que, en perspectiva, creo que son los que me formaron a lo que soy hoy.

Durante mi infancia, en ambas familias, materna y paterna, fui objeto de intentos de abuso. O bueno, nunca lo considere como tal hasta ahora, a la edad que tengo. Un primo materno, le gustaba ponerse detrás de mi y restregar su pene en mis nalgas; no recuerdo que me haya manoseado o haya pasado algo mas que lo que aquí narro. Duro varios meses, mientras visitábamos a mi abuela y mis tíos andaban en otras cosas, el me separaba del grupo y me hacia esto. Medio recuerdo que alguna de mis tías lo noto, pero no podría decirles que tía y si hizo algo o no.

En la familia paterna, otro primo me metía debajo de una cobija que, en teoría, era una “tienda de campaña”, y se agasajaba besándome… no, no te asustes, según recuerdo esas sensaciones me gustaban; no me parecían extrañas hasta que, de nuevo, a algún tío le pareció extrañísimo lo que hacíamos, y nos prohibieron estar juntos y menos debajo de una cobija. De nuevo, no sé ni quien, y si paso algo más, pero es lo único que recuerdo.

También, hubo un suceso con un tío, del que tampoco recuerdo bien a bien que paso, solo lo recuerdo a el subiéndose encima mío, oliéndome (yo llevaba vestido) y diciéndome algo como “delicioso”. Esto si no me gustaba porque yo tendría como 7 años y no entendía que era lo que quería él.

Pero al final, todas estas experiencias, despertaron mi lado sexual. A muy temprana edad, mi curiosidad me dictaba que detrás de todo esto, debía haber algo más, algo que llamaba poderosamente mi atención, y que, sin pensarlo, terminaría moldeando mi sexualidad. No me malentiendan. Abuso es abuso, y es lo que ellos hicieron conmigo. Pero, el gusano de la sexualidad había anidado en mi.

En secundaria tuve un novillo, Julio, que lo único que hacía era querer tener sexo conmigo, pero en realidad no se porque no se lo permití. A esto añado, que mi hermana, 3 años mayor que yo, me platicaba absolutamente todas sus experiencias sexuales. Yo, sin educación sexual adecuada, pues mi imaginación corría desbocada, pero no imaginaba el mecanismo del sexo.

Para lo cual, se me ocurrió una grandiosa idea. Sabia que mis padres tenían películas pornográficas. Las busqué, las encontré, y las vi todas. Había una de dibujos animados que fue la que mas capturo mi atención. Los dibujos se parecían mucho a los de Follow Muzzy (el programa de un monstruito azul que te ayudaba a aprender inglés). Según yo, ya estaba lista para lo que viniera. Después tuve un novio que no sabia besar…. Carlos, discúlpame, pero estabas bien menso… hahahahaahaha me dejaba toda babeada… con el no paso nada sexual “hasta” que Samuel llego a mi vida. Jefe de grupo, cerebrito, no muy guapetón, pero si todo un caballero, su familia me quería y aceptaba (porque en aquel tiempo, en mi familia las relaciones eran super tensas y yo, como buena adolescente, me sentía sola y abandonada. Con el tuvimos encuentros mas íntimos, pero con ropa (¡que lerdos!). El tampoco sabía besarme, pero me gustaba como me trataba.

Cuando termine secundaria, me mando mi papa un semestre a una escuela de paga donde mi hermana quería estudiar; ahí, a ella le encantaba un chico con tipo skater, que tenia un amigo que era el prototipo de chico que todas querían: alto, musculoso, guapo, bien presentado. Mi hermana invito al skater a nuestra casa, el llego con su amigo (llamémosle el musculoso), quien, al ver que mi hermana se enredo con su amigo, se quedo conmigo platicando. Yo tendría como 13 años. Me encerró en el baño de visitas, saco su pene, y me obligo a masturbarlo.

Yo ni siquiera abrí los ojos para verle su miembro. El tomo mi mano, y la empezó a mover. Se reía de mi cara de espanto (¿mencione que él tenía 23 años?) Ahora que lo pienso, si tenia un miembro grande. Siguió subiendo la velocidad hasta que eyaculo. Me dio un beso en la frente, y me dejo en el baño, confundida, y con la mano llena de semen. Me pase un rato largo analizándolo. Para mí no se veía igual que en los videos que ya había visto, y en aquel momento, me pareció super asqueroso. Nunca lo volví a ver por dos razones; no pudimos pagar la escuela de paga, y jamás volvió a presentarse en mi casa. Recuerdo la sensación de como se hinchaba su pene en mi mano; el calor, la suavidad de su piel, del glande, las venas hinchadas al máximo…

Ya después del desastre de la escuela de paga, decidí irme a estudiar una carrera técnica. Mi papá bueno, se puso amarillo, verde, rojo, pero no me importo y llegue a ese instituto de gobierno, donde, en mi camino, se cruzó él.

Él, que fue el primer hombre en mi vida. Él, que me ayudo más allá de lo que puedo agradecerle. Él, que ahora en día sufre por no tener una pareja (karma: me termino porque empecé a engordar). Él, que me enseño lo que es la sensualidad. Él, que me enseño el sexo delicioso.

Mi primer capítulo para hablar de él, a quien yo no puedo mas que agradecerle el amor, la paciencia, las risas, el llanto, el desdén, el olvido.

Hablaremos de ti, Saul. El primero.

Introducción

Mi nombre de pila es Joy. En estos escritos, desmenuzare parte de mi vida, si no es que todas, mas como un esfuerzo de catarsis para poder proseguir con mi vida, y hacerles unas preguntas vitales. A quien elegiré al final para terminar mi vida?

Estos son los generales de los candidatos:

Oliver: 42 años. Persona con una relevancia vital en mi vida. Hombre atractivo, de voz profunda, enroscador profesional de pantaletas. De carácter dominante, extrovertido y muy divertido.

Jonás: 40 años. Podría catalogarse como el amor de mi vida, pero el se rehúsa a poseer ese título. Bailador, buen besador, todo un seductor… sólo tiene un pequeño defecto… Su carácter es el más afín a Joy; extrovertido.

Victor: 41 años. Uno de los mejores hombres con los que he convivido, inteligente, de humor ácido, odia la música pop melosa, me adora. También tiene un pequeño defecto. Su carácter es muy parecido al de Joy, es extrovertido, caballeroso y sumamente seductor.

Gabriel: 29 años. El más joven de todos. Guapísimo, de buena presencia, super inteligente, comparte la misma pasión profesional que yo, excelente amante y sobre todo, muy realista. De carácter dominante, pasional y galante. Algo tímido, músico de hobby.

Renato: 40 años. Hombre responsable, amoroso al extremo, super metido en su trabajo, unido a la vida de Joy, a veces ausente, mal mentiroso; de carácter sumiso y tímido. Físicamente tiene un impedimento con un pie, lo cual limita su rendimiento sexual.

Y llegamos a mi, su protagonista, Joy:

36 años, mujer trabajadora, responsable, le gusta cocinar pero odia las labores domesticas, inteligente, sensible pero práctica, Ha tenido por un tiempo una relacion semi estable con Renato, pero… conoció a los demás. Y ahora, su inverosímil vida esta vuelta un caos.

Aunque en realidad, siempre ha sido un caos…

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